Autor: MAría GuAdaLUPe butterA

Nací en SANTA FE, ARGENTINA el 17-04-1966. Me desempeño como Consultora y Facilitadora de procesos de transformación interior, Escritora sobre Crecimiento Personal. Op. en Psicología Social. A partir de 1996 me encuentro explorando y llevando a la práctica diversos modos de abordajes en el ámbito de la relación de ayuda, el crecimiento personal y la filosofía aplicada a la vida cotidiana. Mi misión personal consiste en: “Facilitar que las personas redescubran su propio camino hacia el Amor que habita en su interior y el Poder para crear su propia vida”
Oct 22, 2018

El Amor que es la Presencia, por David R Hawkins

La gente se pregunta cómo se llega a ese estado de consciencia. Yo solo puedo compartir mi experiencia contigo, e indicar que pocos siguen los pasos porque son muy simples.

En primer lugar, mi deseo de alcanzar este estado era intenso.

Después vino la disciplina de actuar con amabilidad y perdón constantes y universales, sin excepción. Uno tiene que ser compasivo con todas las cosas, incluyendo su propio ser y sus pensamientos.

A continuación estuve dispuesto a mantener los deseos bajo control y a renunciar a la voluntad personal a cada momento. A medida que entregaba a Dios cada pensamiento, sentimiento, anhelo o acto, mi mente se quedaba cada vez más silenciosa. Al principio entregué párrafos e historias enteras que tenía en mi mente; después, ideas y conceptos. Conforme uno suelta el deseo de apropiarse de estos pensamientos, dejan de ser tan elaborados y empiezan a fragmentarse cuando solo están a medio formar. Al final pude entregar la energía que está detrás del pensamiento mismo, incluso antes de que se convirtiese en un pensamiento.

Continué la tarea de enfocarme de manera incesante —sin permitir ni por un momento la distracción de la meditación— mientras realizaba mis actividades cotidianas. Al principio esto parecía muy difícil; pero, a medida que pasaba el tiempo, se convirtió en algo habitual, automático y que no requería esfuerzo.

El proceso es como el de un cohete que despega de la Tierra: primero necesita mucha energía para salir del campo gravitatorio terrestre, después cada vez menos, hasta que al final se mueve por el espacio con su propio impulso.

De repente, sin previo aviso, se produjo un cambio de consciencia, y la Presencia estaba allí, inconfundible; lo abarcaba todo. Hubo algunos momentos de aprensión cuando el yo murió, y después lo absoluto de la Presencia inspiró un relámpago de asombro. Este descubrimiento fue espectacular, más intenso que todo lo anterior, pues no tenía parangón en mi experiencia cotidiana. La profunda conmoción que supone queda amortiguada por el Amor que es la Presencia.

Yo, Realidad y Subjetividad, Dr. David R Hawkins

Oct 11, 2018

Co-Creando al servicio de la VIDA

Cuando tenemos CLARIDAD de qué meta queremos materializar en nuestra vida, será preciso que  profundicemos acerca del

“¿PARA QUÉ deseo esto?”.

Es decir, en la consciencia se debe contener información muy precisa acerca de lo que deseamos crear, y el espacio-tiempo donde tiene que materializarse, así como las razones:
¿POR QUÉ deseo esto?
De esta manera, conectamos nuestra consciencia con el Espíritu Creador, co-creando al servicio de la VIDA.
Expresamos con claridad nuestra meta y la entregamos al Creador con confianza de sentirnos guiados y sostenidos por Algo Más Grande.
Como dice UCDM “No hay nada que pueda substituir a la Voluntad de Dios”.
Cuando nuestro deseo está en sintonía con la voluntad del Creador, ¡sin dudas que lo logramos! Adelante! La Vida apoya lo que está en sintonía con ella!
Oct 6, 2018
Scroll Up