Integrar los excluidos para recuperar la paz
Te veo. Tú perteneces
Miramos nuestro sistema familiar completo:
El objetivo es restaurar el orden – allí donde se perdió.
Cuando cada uno encuentra su lugar, el sistema se aquieta. Y con ese orden llega también claridad, paz y fuerza interior.
Orden interior: porque con el orden, regresa también la fuerza – la fuerza para ver la vida con nuevos ojos y seguir el propio camino con claridad y dignidad.
Si alguien de tu familia viene a tu mente y no tuvo un lugar, haz una pausa y di suavemente para ti:
“Te veo. Tú perteneces”

Los adultos podemos ampliar nuestra mirada y ver que aquello que nos duele de nuestra sociedad, como robos, muertes, violaciones, etc etc no viene de “afuera” sino que surge de la misma sociedad… seres excluidos…. niños heridos en lo profundo de su alma que aún no pudieron sanar… Es hora de darnos cuenta de estas cuestiones humanas y que evolucionemos… cada uno desde su lugar puede aportar… comenzando a incluir en su corazón a los excluidos de su propia familia… ej abortos (espontáneos o provocados), muertes tempranas, “el loco”, la puta de la familia, etc etc… todas estas formas de exclusión… Puedes dejarte llevar por el Espíritu de la Vida y Él te guiará a ver quién es ese excluido que necesita ser reintegrado al alma familiar… visualiza, míralo y dile:
“ahora te veo, tienes un lugar en mi corazón, tu también perteneces…”