La luz que proviene del Alma
Extracto de la conferencia de Grigori Grabovoi del 06.11.2015: Enseñanza «Sobre Dios». Tecnologías de Desarrollo Eterno. Métodos para el desarrollo del Alma, el Espíritu y la Conciencia para garantizar la vida eterna.
A nivel de la geometría de las formaciones lumínicas del Alma, el Espíritu y la Conciencia, que se observan con la visión espiritual, se puede ver la siguiente imagen: información lumínica que emana del cuerpo físico del ser humano, parecida a un manto o a una prenda similar a un abrigo largo y extendido. Esta luz se encuentra cerca del cuerpo físico del ser humano. Es la luz que proviene de la estructura interna del Alma, la cual asigna el área remota de la Conciencia. De esta luz se extiende un segmento de otra luz, definido como un segmento lumínico intermedio que corresponde al Espíritu. Y este se encuentra, por un lado, en la información del Alma, es decir, como si estuviera en este nivel de luz que emana de la persona, y por otro lado, está en contacto con el sistema remoto de la Conciencia. Es como una esfera remota respecto al cuerpo físico, además, está alejada en un espacio infinito, y la imagen de esta esfera se encuentra en un nivel próximo, a unos dos o tres metros de la persona.
Y si se observa a una persona desde un lado, entonces se puede ver que, para garantizar una luz eterna que emane de la persona, de su cuerpo físico, es necesario que haya un flujo constante de información desde el sistema remoto de acción de la Conciencia. Y esta construcción precisamente asegura un cambio constante de información al que reacciona la Conciencia.
En este sentido, se puede afirmar con bastante confianza aquí que, cuando recibimos información desde la fracción remota de la Conciencia, que recibe información, hacia el área proyectiva que está próxima al cuerpo, y conectamos esta área próxima con el nivel del Alma de la persona a través del área del Espíritu, entonces el cuerpo adquiere propiedades eternas.