Re conectar con la VIDA a través de re conectar con nuestro origen: la unión de nuestra MADRE y nuestro PADRE
Bert Hellinger
Respiras conscientemente, te conectas con tu interior e invocas el Espíritu Creador.
Visualizas delante de ti a tu mamá, como a unos 2 metros aproximadamente (puedes colocar una foto o un papel con su nombre)
Te quedas mirando a tu mamá y percibiendo qué sientes en tu cuerpo cuando te conectas con ella. Luego das un pequeño paso hacia ella
y esperas para ver qué sientes en tu cuerpo.
Expresa lo que sientes, la verdad de lo sientes, sin negar ni reprimir nada. Si hubo dolor, rechazo, abandono, etc., permite experimentarlo y expresarlo tal como es en tu interior, pues se trata de conectar con la verdad de lo que sientes.
Si hay odio, siéntelo profundamente, y luego lo dejas ir… lo sueltas, lo entregas.
Respira profundamente, como tomando energía sanadora desde tu corazón, y expresas con humildad y fe al Espíritu Creador:
“Por favor libera las memorias de dolor, rechazo, abandono, soledad, odio, venganza, miedos, ira, celos, envidias, divisiones, enfermedades……… en mi, en mi familia… gracias…. por favor…. si….”
Luego, si puedes, continúa dando pasos pequeños hacia tu madre y le dices:
“Sí, estoy de acuerdo con lo que fue posible mamá”
“Si, estoy de acuerdo, y con aquello que fue difícil para mi, con aquello que me hirió, también he sabido qué hacer con ello, lo aproveché como una fuerza especial para mi propia vida…”
Lentamente, sigues dando pasos hasta que puedas dejarte abrazar por tu madre, apoyarte en su corazón y latir en sintonía con ella como cuando estabas en su vientre. Te quedas ahí el tiempo que necesites.
“Te libero querida mamá, de todas mis expectativas y pretensiones que van más allá de lo que se puede pedir a una mujer común y corriente…
Ya recibí lo suficiente y eso alcanza…
Gracias… lo que necesite, ahora yo mism@ lo conseguiré… Gracias”
Luego lo visualizas a tu papá, y lo miras a los ojos. Te permites sentir en tu cuerpo lo que vas percibiendo, y expresas aquello que nunca expresaste. Mientras le miras, le puedes decir todo lo que sentiste de niña/o como ir recorriendo esos sentimientos de tu niña/o interior, permitiéndote sentirlos y expresarlos.
Luego, si puedes, continúa dando pasos pequeños hacia tu padre y le dices:
“Sí, estoy de acuerdo con lo que fue posible papá”
“Si, estoy de acuerdo, y con aquello que fue difícil para mi, con aquello que me hirió, también he sabido qué hacer con ello, lo aproveché como una fuerza especial para mi propia vida…”
Luego das pequeños pasos hasta poder dejarte abrazar por él. Te quedas ahí lo que necesites hasta sentir que tomas la fuerza que viene de tu padre.
“Te libero querido papá, de todas mis expectativas y pretensiones que van más allá de lo que se puede pedir a un hombre común y corriente…
Ya recibí lo suficiente y eso alcanza…
Gracias… lo que necesite, ahora yo mism@ lo conseguiré… Gracias”
Cuando sientes que es suficiente miras a tu madre y te dejas abrazar por los dos, por tu madre y por tu padre, tomando la vida que te llegó a través de esa unión de tu madre y de tu padre. Asintiendo a su historia de amor tal cual fue.
“Gracias por la Vida que me han dado…
Si…
Haré algo bueno con esta Vida…
Gracias”
Cuando sientes que es suficiente, te giras y vuelves a mirar hacia adelante, hacia la vida.
Tus padres quedan detrás de ti, los dos en el mismo nivel, apoyando tu vida y dándote la fuerza vital que necesitas.
Para meditar
Agradeciendo a nuestros padres, nos liberamos de las expectativas nuestras hacia ellos y de nuestros padres hacia nosotros. Y nos permitimos ir hacia la vida de manera libre y plena.
Es esencial tomar consciencia que madurar implica dejar de pretender responder a las expectativas de los padres hacia nosotros y de nosotros hacia los padres. Una vez podemos darnos cuenta de esto, nos liberamos para hacer nuestro propio camino.
Meditación de Bert Hellinger: ÚNICOS
Cierra los ojos. Ahora miramos a nuestra madre y a nuestro padre, y los vemos como completos en sí mismos. Ambos están completos, cada uno único a su manera. Y así los vemos como pareja. Madre única, padre único — como dos personas únicas, se atraen mutuamente.
Entonces, nuestra madre toma a nuestro padre tal como es, como el ser único que él es, con profundo respeto por su individualidad y autosuficiencia, por su propio destino, por su propia felicidad. Nuestro padre toma a nuestra madre de la misma forma, como única. Ambos permanecen como son, y sin embargo, de repente, un amor los conecta, en el cual crean una nueva vida juntos, aunque cada uno está completo por sí mismo.
“HECHOS CON AMOR”
Nosotros somos el resultado de eso. En nosotros ellos están unidos — y aun así, somos diferentes, y por lo tanto, también separados. Ahí está nuestra madre, ahí está nuestro padre, y nosotros nos colocamos frente a ellos, aunque los unimos en nuestro interior. Le decimos a nuestra madre:
“Respeto tu grandeza. Aquí tú eres grande, y yo todavía soy pequeño(a).”
Decimos lo mismo a nuestro padre:
“Aquí tú eres grande. Yo todavía soy pequeño(a).
Sigo siendo tu hijo(a). Como hijo(a), recibo de ti. Tú das, yo recibo.”
Así nos volvemos ricos — pero como individuos, cada uno por sí mismo.
CONCLUSIÓN: PERMANECER EN LOS PROPIOS LÍMITES
Todos los problemas surgen de transgredir límites — especialmente del límite de abajo hacia arriba, cuando los hijos quieren asumir algo que pertenece a los padres.
Y a la inversa, hay una transgresión de arriba hacia abajo, cuando los padres esperan que sus hijos asuman algo que es destino de los propios padres cargar y resolver. Así, dentro de estos límites, cada uno está completo.
Los enredos, como tantas veces los experimentamos en este trabajo, son siempre transgresiones de límites. Al asumir el destino de otra persona, yo transgredo un límite.
Bert Hellinger, Al Servicio de la Vida


GRACIAS 🙏🏻