Todo puede serle arrebatado a un hombre menos la libertad de elegir su propio camino

Nov 10, 2015

Todo puede serle arrebatado a un hombre menos la libertad de elegir su propio camino

Por JOAN GARRIGA
Les quiero compartir una historia, muy bonita,
sobre buen amor y mal amor. s una historia además muy conocida. Es la historia
de VIKTOR FRANKL, quien era un médico psiquiatra muy eminente y talentoso, que
vivió en Viena en los tiempos en los que empezaba a arreciar la persecución
nazi a los judíos, encerrándolos en guetos. Él era judío y ya se podía intuir
en el ambiente que lo que se acercaba no era muy halagüeño.

Viktor Frankl recibió una invitación de una
universidad de Norte América para ir a trabajar ahí, y él estaba muy dudoso,
tenía una gran duda dentro de si.
«¿Debo ir a Estados Unidos siguiendo una
carrera muy prometedora o debo permanecer aquí al lado de mis padres, que son
mayores y que viendo lo que está por venir, quizá las cosas se pongan muy
difíciles?» Así que él estaba torturado y no sabía lo que decidir. Pasaba
un día y otro hasta que un día fue a la sinagoga y pidió que por favor
recibiera con claridad lo que tenía que hacer.
Estaba en una de estas encrucijadas que muchos
hemos vivido.

Salió de la sinagoga sin ninguna respuesta,
entonces se dirigió a casa de los padres, entró en el recibidor donde había
unos cascotes de mármol, en el suelo, apilados. Entonces le preguntó a su
padre,
– «¿Qué hace esto aquí? ¿Qué son estos
cascotes?
El padre le dijo: – «Bueno, son restos del
altar de una sinagoga que acaban de destruir y de quemar.»
A Viktor Frankl le llamó la atención una
inscripción en uno de los mármoles y le preguntó a su padre «¿qué pone
aquí?»
El padre le responde: – «Éste es el cuarto
mandamiento, honrarás a tu padre y tu madre.»

Entonces, para bien o para mal, Viktor Frankl
sintió que ésta era la respuesta que necesitaba y en aquel momento decidió
quedarse.
Pasó sólo poco tiempo y todos fueron detenidos: él,
su mujer, sus padres. Fueron ingresados en campos de concentración, las mujeres
fueron separadas de los hombres. Él, pasó de contrabando en el campo de
concentración unas botellitas de morfina, porque su padre tenía un enfisema
pulmonar. Al cabo de pocos días de estar en el campo de concentración, al
regresar al barracón, encontró a su padre agónico y con mucho dolor le inyectó
la morfina. Viktor Frankl siempre dijo que ésto había merecido la pena de
quedarse.

Su madre murió, su mujer también y él salió del
campo de concentración y cuenta que sobrevivió porque siempre se decía a sí
mismo que tenía una misión de futuro y ésta misión era explicar a todo el mundo
la psicología de lo tremendo, la psicología de lo adverso, de lo terrible.
Él es famoso porque dice: «Todo puede serle
arrebatado a un hombre, menos la última de las libertades humanas: el elegir su
actitud en cualquier circunstancia, de elegir su propio camino.»

Explico esta historia porque es un ejemplo del
buen amor. Cuando terminó la guerra y fueron liberados los campos de
concentración, él escribió un libro que se llama «El hombre en busca de
sentido».

Este libro al principio no tuvo ningún éxito,
hoy en día se vende por millones. También en otro de sus libros
«Psicoterapia y Humanismo», tenía una dedicatoria que era muy
enigmática y misteriosa, que decía: «A Harry o Marion que no han nacido».
Era una dedicatoria al bebé, que tenía su mujer en el vientre cuando ingresó en
el campo de concentración.

Viktor Frankl perdió a su madre, a su padre, a
su mujer, a su bebé, y después de esto, edificó una vida con todo un sentido y
ayudó a millones y millones de personas también.

Éste es el buen amor, que en lugar de mirar
ciegamente, infantilmente y con debilidad el sufrimiento de aquellos que
queremos y querer ir con ellos en este sufrimiento, uno puede abrir los ojos,
ver lo terrible, aceptarlo con el tiempo, hacer un proceso emocional, abrir el
corazón a lo terrible y seguir viviendo y dándole a la vida exactamente lo que
tenemos para darle.

JOAN GARRIGA

ByMaría Guadalupe Buttera

Nací en SANTA FE, ARGENTINA el 17-04-1966. Me desempeño como Consultora y Facilitadora de procesos de transformación interior, Escritora y Comunicadora sobre Desarrollo Personal. Op. en Psicología Social. A partir de 1996 me encuentro explorando y llevando a la práctica diversos modos de abordajes en el ámbito de la relación de ayuda, el desarrollo personal y la filosofía aplicada a la vida cotidiana. Mi misión personal consiste en: “Facilitar que las personas redescubran su propio camino hacia el Amor que habita en su interior” Guía y acompañamiento para la paz interior, a través del desarrollo personal y espiritual.

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