Tomar a nuestro Padre
Carta de Bert Hellinger a su padre
Querido papá:
Tanto tiempo no supe lo que me faltaba en lo más íntimo. Tan sólo hasta ahora comienzo a captar, que fuiste tú, quien día a día aseguró nuestra supervivencia, sin que hayamos sentido en el fondo, cuánto amor se desbordó de ti hacia nosotros, siempre de la misma manera, siempre en vista de nuestro bienestar y, no obstante, como excluido de nuestros corazones.
¿Alguna vez te hemos dicho lo fantástico que fuiste como nuestro padre?
También ahora te mantienes a cierta distancia, en forma amable, sin esperar algo de mí que quite un tanto de tu grandeza y tu dignidad. Tú sigues siendo el grande como mi Padre, y yo te tomo y todo aquello que te debo, como el hijo por ti amado.
Querido papá, Tu Toni (Así le llamaban a Bert Hellinger como niño en casa).
Esta carta invita a una práctica sanadora: escribir una similar a tu propio padre y guardarla en un lugar especial, como sugiere Hellinger, para abrir el corazón y reconocer su rol esencial en la vida
Inspirado de las enseñanzas de Bert Hellinger
Querido papá:
Tomo de ti la vida, toda, entera.
Con lo bueno y con lo difícil.
La aprovecharé para alegría tuya.
No habrá sido en vano.
La sujeto firmemente y le doy la honra.
Te tomo como mi padre,
y tú puedes tenerme como tu hijo.
Tú das, yo tomo.
Querido papá:
Me alegro de que hayas elegido a mamá.
Tomo la Vida y haré algo bueno con esta Vida.
Gracias Gracias Gracias 💜
Y luego nos giramos para mirar hacia adelante, hacia la Luz de la Vida que siempre nos guía y siempre nos guiará. Disponibles para vivir plenamente desde el Amor que nos creó:

Para meditar
Mi padre
Queridos oyentes,
cuando intentamos elegir entre nuestra madre y nuestro padre,
nos sentimos atrapados.
A menudo, nuestra madre está en primer plano
y nuestro padre más bien en el fondo, apartado.
Sin embargo, sentimos un profundo anhelo por él.
Hoy lo pongo en primer plano.
Mi padre me hace completo.
A través de él me experimento como entero,
porque él es distinto a mi madre.
A través de él veo a mi madre como menos poderosa.
Su grandeza está limitada por mi padre.
En armonía con él, puedo soportar su grandeza.
Gracias a mi padre, ella permanece para mí tan humana,
que puedo tomarla completamente,
junto con mi padre, completamente.
Y también ocurre al revés:
A través de mi madre, mi padre regresa a la tierra,
también mi padre celestial.
Con ella, también el cielo llega a la tierra.
¿O contradice esto la imagen del ser humano
tal como Dios lo creó con el mundo?
Según esa imagen, tal como la describe la Biblia en el relato de la creación,
Dios ve su propia imagen en el ser humano.
En ese relato se dice que Dios creó al ser humano a su imagen.
¿Qué imagen era esa?
Era la imagen del ser humano como hombre y mujer,
como padre y madre.
¿Dónde encontramos esa imagen?
¿Dónde permanece esa imagen?
Permanece en la tierra.
¿Dónde encontramos la imagen de Dios?
¿Dónde encontramos la imagen que Dios tiene de nosotros?
La encontramos en nuestro padre y en nuestra madre – en la tierra.
Cuando nuestro padre encuentra su lugar pleno en nuestro corazón,
también tendremos una semana feliz.
Suyo,
Bert Hellinger